Ser meeting planner no es para cualquiera. Si bien todas las profesiones tienen sus pros y sus contras, en éste caso sólo aquel que ama lo que hace perdura y alcanza no sólo el éxito, sino varias instancias de éxito; en definitiva, esta carrera está sorteada por muchos momentos tan intensos como placenteros. Te los cuento en este artículo.

Todos los meeting planner queremos ser exitosos en lo que hacemos, pero no todos logran serlo y peor aún, una gran porción de los entusiastas que recién comienzan se quedan en el camino sin ganas de intentarlo otra vez. Por eso dicen que esta profesión se ama o se odia. ¿Por qué crees que sucede?

Con la experiencia que tengo como meeting planner puedo asegurarte que si amas lo que haces, tienes gran porcentaje del boleto del éxito asegurado, todo lo demás es constancia, estudio (sí, nunca dejarás de estudiar y aprender cosas nuevas) y, por sobre todas las cosas, capacidad para organizarte.

Es cierto que ningún meeting planner está en una oficina en horario comercial atendiendo el teléfono y respondiendo emails, y cuando el reloj marca la hora de salida se dirige a su casa dejando los rollos del trabajo sobre el escritorio. Una de las razones por las que la mayoría somos freelancers es porque probablemente en un día tengamos una reunión con clientes, un evento de presentación, una visita a una locación y unas cuantas llamadas en diferentes horarios.

En ocasiones, nuestras reuniones con amigos tienen unos minutos de negociación porque, si hay algo que caracteriza a los meeting planner, es la capacidad para sociabilizar y generar relaciones personales en los ámbitos laborales. La personalidad es fundamental para alcanzar el éxito, es una piel que se tiene o no se tiene y que nos permite enfrentar con simpatía e inteligencia momentos de tensión o relax.

Sólo si amamos lo que hacemos podemos entregarnos al cien por ciento y totalmente transparentes, cualidades que se valoran tanto cuando generamos amigos, como cuando cerramos contratos o formamos un equipo de trabajo. Quiero poner un paréntesis aquí porque algunos piensan que somos personas solitarias y competitivas que nos dedicamos a trabajar sin cooperación de nuestros pares. Pues no, te aseguro que en cada colega con quienes he trabajado o compartido experiencias, tengo más de un aprendizaje que atesoro conmigo, algunas veces, como secretos bien guardados.

Y si de tiempos libres hablamos, te diré que te la pasarás viajando. Nunca sabes en qué destino solicitarán tus servicios, como también es posible que un día estés firmando un contrato para tomar un avión al día siguiente hacia una ciudad o un país que desconocías. Mientras los lugares que te esperan son nuevos, aún mejor para conocer, dispersarte y reconocer su mercado, sus lugares de reunión, hoteles, servicios de transporte y cambio de divisas.

En este sentido, tus conocimientos estarán en constante ejercicio -por eso te digo más arriba que siempre estarás estudiando- ya que no sólo conocerás lugares nuevos, también idiomas, tecnologías, recursos, culturas, y todo lo que sirva para alimentarte como meeting planner. Tu curiosidad y capacidad de análisis serán tu llave para que cada paso sea un aprendizaje, y que no sufras tanto la constante época de estudio. Recuerda que el éxito de tu trabajo aquí no se mide con rendir un buen examen de lo que aprendiste, sino de que las experiencias que absorbes las puedes poner en juego cada vez que te sean necesarias.

Es posible que la adrenalina propia de este trabajo y las presiones te jueguen una mala pasada. Muchas veces nos toca jugar este juego con un presupuesto muy acotado, con un cliente que no tiene muy claro lo que quiere o con tiempos cortos o indefinidos. También puede suceder que te sientas agotado, que no puedas definir el día de la noche de tantos viajes, reuniones y más. En este caso, la confianza en tu capacidad te sacará adelante. Deberás recordarte una y mil veces que esto es lo que sabes hacer y lo haces con pasión. El ejercicio logrará su ritmo exacto cada vez más rápido y volverás a tu eje antes de que nadie lo note.

Siempre recomiendo respirar y meditar unos minutos antes de tomar cualquier decisión apresurada. En esta profesión, como en la vida, cuando logramos oxigenarnos sacamos todo lo tóxico que nos impide, por sobre todas las cosas, confiar en que podemos hacer lo que nos propongamos.

En definitiva, estará en tus manos lograr que tu cliente esté feliz de haberte contratado. Como meeting planner toda tu maquinaria está en tu cerebro y la inteligencia con la que te muevas en este mercado. Finalmente, cuando cada evento organizado termina podrás ver el mapa de lo sucedido, celebrar los logros, analizar lo que hay que mejorar y recibir los reconocimientos cuando el rostro de quienes te confiaron la visibilidad de un momento importante tiene dibujada la sonrisa de la satisfacción. ¡Cómo no sentir lo mismo entonces!

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